viernes, 6 de febrero de 2009

La fiebre del litio boliviano

“Somos una nueva PC cargándonos al placer de la sociedad” (Abel Desestress).

El salar de Uyuni, una planicie blanca de más de 10।000 kilómetros cuadrados en el suroeste de Boliva, se ha convertido en el centro de atracción ya no sólo para turistas o astrónomos, sino para empresarios interesados en la explotación del litio como fuente de energía alternativa, principalmente para la industria automovilística.

El Gobierno boliviano analizó con empresarios japoneses, en reuniones celebradas en La Paz esta semana, la posibilidad de explotar el litio del salar de Uyuni, cuyas reservas se calculan en unos 100 millones de toneladas, de acuerdo con datos gubernamentales. Los diplomáticos japoneses, que acompañaron a los industriales de las firmas Sumitomo y Mitsubishi, señalaron que, aunque no existen proyectos específicos, el interés se centra en la posibilidad de explotar el litio del salar, en declaraciones recogidas por la prensa local.
"La crisis económica está mostrando lo obsoleta que ha quedado la industria automotriz y refleja el apremio que tiene en cambiar el motor de explosión que usa carburantes ahora de alto costo por otro motor de energía limpia y es aquí donde el litio juega un papel estelar y decisivo", explicó el economista minero Rolando Jordán.
"El litio es el mejor conservador de energía y, aunque se necesita aún bastante desarrollo tecnológico, puede lograrse en un futuro un vehículo con baterías de litio", agregó al justificar el marcado interés en lograr acuerdos con el Gobierno boliviano.