martes, 25 de marzo de 2008

La última Pascua de Bush


La mente de un hombre, representa los polos de lo fantastico y miserable, que puede ser su vida. (Abel Desestress)

Estados Unidos acumula 4.000 militares muertos en Irak
WASHINGTON. Dentro de unos niveles de sacrificio bastante difíciles de imaginar entre otras democracias occidentales, Estados Unidos ha acumulado este fin de semana la cifra de 4.000 militares muertos en Irak desde la invasión ordenada en marzo del 2003. El sangriento hito -al comienzo del sexto año de un conflicto en el que también han perdido la vida otros trescientos militares extranjeros incluidos españoles- se produjo al anochecer de este pasado domingo con la muerte de cuatro soldados por un artefacto explosivo detonado al paso de una patrulla motorizada por el sur de la capital, Bagdad.
En retrospectiva, un 97% de los cuatro millares de bajas mortales sumadas por el Pentágono en Irak se han producido desde que el presidente Bush declarase a primeros de mayo del 2003, sobre la cubierta del portaviones «USS Abraham Lincoln», el final de las principales operaciones de combate. Aunque 2007 fue el año más mortal para las tropas estadounidenses, con 901 víctimas, durante los últimos meses una combinación de refuerzos, tácticas diferentes, nuevos mandos y circunstancias ventajosas han conseguido poner coto a esa sangría.
Un 2% de mujeres
De acuerdo al desglose de esta creciente lista de bajas, con un 2% de mujeres, la mayor parte de los militares estadounidenses sacrificados en Irak son profesionales del Ejército de Tierra, seguidos por miembros de la Infantería de Marina. California es el Estado que ha soportado un mayor sacrificio (429 muertos). Por origen étnico, un 75% de los caídos eran blancos. Mayoría seguida por 11% de hispanos y un 9% de afroamericanos. Desde el inicio del conflicto, el Pentágono también ha acumulado 30.000 heridos.
El mórbido listón superado por las fuerzas del Pentágono se ha visto acompañado también de una renovada ofensiva de atentados por todo Irak, incluso dentro de la protegida «zona verde» de Bagdad, que han costado la vida de al menos sesenta civiles. Aunque no existen estadísticas fiables sobre el número total de víctimas mortales iraquíes desde la invasión, las estimaciones más citadas oscilan entre los 150.000 y los 90.000 muertos. Además de 8.000 miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes.
La Casa Blanca ha calificado el hito de 4.000 soldados muertos en Irak como «un grave momento», insistiendo en que el presidente Bush ha recibido con tristeza la noticia y que parte de su rutina diaria consisten en acordarse de los militares que han dado sus vidas en acto de servicio y de sus familias.
Según la portavoz Dana Perino, Bush «asume la responsabilidad de las decisiones que él ha tomado y asume la responsabilidad de seguir enfocados en el objetivo de ganar».


EN BUSCA DE LOS HUEVOS DE PASCUA. El Presidente George W. Bush ha inciado el tradicional juego de Semana Santa. Los niños hacen rodar los huevos de Pascua con cucharas de madera en el jardín sur de la Casa Blanca. Bush lo ha hecho por última vez en su mandato. El próximo 14 de noviembre el país celebra elecciones presidenciales a las que el actual líder estadounidense no podrá concurrir tras ocho años al frente del Gobierno