domingo, 25 de mayo de 2008

Obama, lecciones aprendidas


Sin quererlo, Hillary ha sido una maestra para su rival de partido. De obtener la candidatura, el senador por Illinois, sin duda, estará fogueado
El Universal
Domingo 25 de mayo de 2008

"La vida siendo tan hermosa, se vuelve a veces solo una patética historia de hiel" (Abel Desestress)

WASHINGTON.— Ahora que todo podría haber terminado, o casi, ¿en qué posición quedó el senador Barack Obama? ¿En la de un desastre total o en la de un guerrero a prueba de cualquier batalla?

En las últimas semanas parece haberse creado un consenso en torno a la primera opción: que Hillary Rodham Clinton ha debilitado a tal grado a su rival por la nominación demócrata que, de ganarla, Obama podría ser un candidato herido de muerte.

Los “sabelotodo” invocan las contiendas republicana de 1976 y demócrata de 1980 como ejemplos de candidatos —Gerald Ford y Jimmy Carter, respectivamente— cuyos rivales los atacaron tan intensamente en las primarias que, a pesar de resultar nominados, su reputación quedó tan mal parada que perdieron en las elecciones generales. Mencionan encuestas según las cuales casi 50% de los partidarios de Clinton en Indiana aseguran que prefieren votar por el republicano John McCain o quedarse en casa que votar por Obama. Sugieren que, al seguir en la contienda, Clinton está jugando el papel del aguafiestas.

Sin embargo, hay quienes piensan que Clinton se ha convertido en la impulsora involuntaria de Obama, en una adversaria de la que ha aprendido mucho y que lo ha convertido en un mejor contendiente. Las razones abundan:

1. Ella lo convirtió en un gigante

Sin importar lo que suceda en noviembre, si Obama consigue la nominación, será recordado como el candidato que derrotó a los Clinton. “Es más fuerte por haber derrotado a la campeona”, señaló Ed Rogers, cabildero republicano y ex asesor de Ronald Reagan y George H.W. Bush.

2. Lo hizo enojar

Por el tipo de “campaña de la esperanza” que maneja Obama, corre el riesgo de ser visto como un candidato suave. El término “Obambi” empezó a escucharse a finales de 2007, pero a últimas fechas, prácticamente desapareció.

3. Lo acercó a la clase trabajadora

Hasta ahora, los electores demócratas de cuello azul se han inclinado por Clinton en estados como Ohio y Pennsylvania.

En cierto sentido, el éxito que ha tenido la senadora por Nueva York entre estos votantes evidenció la vulnerabilidad de Obama con el sector, algo que quizá no habría salido a la luz si Clinton hubiera abandonado anticipadamente la contienda.



4. La batalla Wright

Aunque no involucra a Clinton directamente, las primarias permitieron al ex pastor de Obama, el reverendo Jeremiah Wright Jr, acaparar la atención ahora, y no después. En algún momento, este asunto saldría a la luz, y mejor, para Obama, ahora que en octubre.

5. Lo ayudó a definirse

“Unas primarias duras te proporcionan anticuerpos”, dijo Rogers. En otras palabras, Obama es un aspirante más preparado y mejor definido y, sin duda alguna, más fuerte, de lo que habría sido sin una rival como Hillary. Ha cometido errores, pero ninguno de ellos fatal, ni del que no pueda aprender.

6. ¿Ha sido tan mala la contienda?

Muchos consideran que la campaña demócrata ha sido un baño de sangre, con golpes bajos en todas direcciones. Pero, a decir de Bill Carrick, director de la campaña del representante Richard Gephardt, sería “exagerado” hablar de una campaña sobresaliente por su negatividad.

Clinton ha sido criticada por utilizar contra Obama argumentos del tipo que usarían más bien los republicanos. Ha sugerido que Obama es más palabras que acciones, que no tiene experiencia, que quizá no esté listo para ser el comandante en jefe. “Bah”, dijo Rogers. “Como si nosotros no lo hubiéramos pensado”.