sábado, 2 de febrero de 2008

BUSH Y LOS GRINGOS ESTAN EMPUTADOS, CON LOS LATINOS


POLEMICA POR LA TRADUCCIN DEL HIMNO DE EUU, EN ESPAÑOL Y CON RITMO LATINO. (VER FOTO) Y para colmo cantado por GLORIA TREVI. entre otra latinas.
La idea de hacer la traducción surgió tras las manifestaciones en favor de los inmigrantes; "quienes quieran ser ciudadanos de este país deben aprender inglés", dijo Bush

SAN FRANCISCO.- La versión en "spanglish" y con ritmo latino del himno estadounidense añade más leña al fuego del debate sobre la inmigración, tres días antes de que se celebre en EE.UU. un "boicot" de inmigrantes en favor de sus derechos.

"Quienes quieran ser ciudadanos de este país deben aprender inglés", dijo hoy el presidente George W. Bush en una conferencia de prensa, y agregó que el himno debe cantarse en esa lengua.

Bush aprovechó la oportunidad para hacer causa por el patriotismo. "Es muy importante que cuando debatamos este asunto no perdamos el alma nacional", dijo el presidente, quien recordó que una de las grandes cosas de EE.UU. es que "hemos sido capaces de recoger gente de todo tipo y unirla en una nación respetuosa de Dios".

Versión hispana. La nueva versión es idea del productor británico Adam Kidron y cuenta con la participación de artistas como la mexicana Gloria Trevi y los raperos Ivy Queen y Tito "El Bambino", la merenguera Olga Tañón y el cantante pop Carlos Ponce, todos ellos puertorriqueños.

La idea de traducir el himno nacional de Estados Unidos al español surgió después de las manifestaciones de abril en favor de los inmigrantes, en Washington, cuando a los hispano se les entregaron tarjetas con la letra del himno impresa en inglés, que incluían su pronunciación fonética.

"Nuestro Himno" ya fue distribuido a decenas de emisoras de radio que planean difundirlo hoy simultáneamente, a pesar de que incluso dentro de la comunidad latina muchos se preguntan cuál es el verdadero propósito de la iniciativa.

Momento clave. El himno llega en un momento clave, cuando la comunidad latina se prepara para llevar a cabo un boicot el próximo lunes, una especie de "un día sin inmigrantes", en numerosas ciudades estadounidenses para pedir la legalización de los inmigrantes indocumentados, ahora que el asunto se debate en el Congreso.